Alexandra Kohan habla sobre como la sorpresa puede funcionar como un quiebre en nuestra rutina y asi darnos espacio a mirar a nuestro alrededor o descubrir algo, pero también es importante saber que no podemos vivir esperando que algo suceda como magia en nuestras vidas.

Justo esta esta idea puede relacionarse con la novela Mo Dao Zu Shi, de la cual trabaje y profundice ya en otra ocasión, ya que su historia demuestra cómo ciertos acontecimientos inesperados pueden transformar la vida de una persona y modificar su manera de comprender el mundo.
A veces nos acostumbramos tanto a la cotidianidad que todos los días parecen calcados: nos levantamos, cumplimos con lo de siempre y entramos en una rutina de la que cuesta salir. En esos momentos, una sorpresa, incluso alguna tan sencilla como conocer a una persona, probar una actividad o animarse a algo nuevo, puede ser justo el empujón que necesitamos para renovar el entusiasmo de levantarnos de la cama

Y esto puede observarse en la historia de Wei Wuxian, protagonista de Mo Dao Zu Shi, su vida cambia constantemente debido a acontecimientos que no esperaba y que lo obligan a enfrentarse a nuevas circunstancias, un ejemplo sería su relación con Lan Wangji, comienza marcada por diferencias de personalidad y maneras opuestas de comprender el mundo, pero a medida que comparten experiencias, su vínculo se transforma y ambos descubren en el otro algo que inicialmente no hubieran pensado. Ese encuentro inesperado rompe con sus antiguos ideales y abre la posibilidad de construir una relación diferente a la que se hubieran imaginado.
Esta novela también permite ver otro aspecto de la idea de Kohan, que no podemos depender permanentemente de las sorpresas para encontrarle sentido a nuestra existencia, los momentos cotidianos que Wei Wuxian y Lan Wangji comparten adquieren importancia precisamente porque no todos están atravesados por grandes acontecimientos, la mutua compañía, confianza y los pequeños gestos pueden convertirse en experiencias significativas sin necesidad de que ocurra algo grande
Entonces, lo que se habla es que la sorpresa puede ser necesaria para interrumpir lo «gris» de la rutina, pero no debería convertirse en una exigencia en la vida ya que es claro que no podemos controlar cuándo sucederá algo inesperado ni vivir aguardando que un suceso cambie toda nuestra realidad constantemente, simplemente la cuestión es mantenernos abiertos a esas posibilidades sin dejar de apreciar lo que ya forma parte de la vida

