«Omniscient Reader’s Viewpoint», o para abreviar, ORV, es una novela de origen surcoreano escrita en 2018 por un matrimonio de escritores.
El inicio.
Kim Dokja es un deprimido asalariado cuya única felicidad proviene de leer una novela web de publicación semanal que sigue la vida de un hombre que debe cumplir misiones junto a un grupo de personas en una Corea post-apocalíptica dominada por unos seres superiores que obtienen placer y diversión al torturar humanos. Ese protagonista cuenta con la peculiaridad de que al morir, vuelve al momento en que estos seres aparecieron, con sus recuerdos intactos. Así, pasando por incontables «rondas», trata de obtener un final perfecto donde nadie de quienes aprecia perezca en el camino.
El dia que esa novela llega a su fin, junto con una copia, Kim Dokja recibe un cambio drástico en su rutina diaria, esa novela que ha sido su sostén durante tantos años cobra vida, y él es el único que conoce la clave para sobrevivir al apocalipsis.
El sistema.
Como he mencionado anteriormente, los seres humanos son vigilados por unos entes superiores denominados «Constelaciones», que son personificaciones que han superado las misiones o «Escenarios» y han ascendido, renunciando a su humanidad. En su mayoría son mitos, leyendas, figuras históricas e incluso, representantes de algunas religiones conocidas.
Estas creaturas observan a los humanos como si estuviesen mirando un stream; ellos pueden elegir una encarnación para patrocinar, prestarles sus habilidades, sugerir cambios en los escenarios y donar dinero para apoyar o destruir a cualquiera que elijan. En su mayoría, las Constelaciones buscan el conflicto, y suelen pedir por diversas formas para torturar a esos seres tan inferiores.
Por más cruel que parezca, esta vigilia constante, tiene un motivo fundamental. En cuanto el sistema aparece, todo lo que no tenga a algo que pose sus ojos sobre él y escuche su historia, no tarda en ser olvidado y consumido por la misma. Es peligroso estar dentro del sistema, pero estar fuera es ciertamente muchísimo peor.
El protagonista. Su maldición.
Yoo Joonghyuk, el personaje principal de la novela que pasa al mundo real, es un hombre muy complejo. Pese a ser rudo y grosero en el exterior, oculta un cerrazón noble y una gran preocupación por aquellos que lo rodean, él lucha constantemente contra la historia, negando su rol como personaje e intentando evitar un futuro hostil para él y sus allegados. Su don para reanudar el inicio de los escenarios con cada muerte, fragmenta su mente y la destruye por completo, llegando a ser incapaz de reconocerse a sí mismo. Y tras traicionar todos sus principios, se encuentra con la constelación que le otorgó el horrible estigma de la regresión, solo para hacer todo lo que juro jamás haría.
Su naturaleza de personaje perfecto causa un gran peso sobre sus hombros, volviéndose aun más doloroso aquello que no puede controlar. Solo dos arquetipos pueden aliviar su carga; El lector y la Escritora. Llegando a dar la vida y renunciar a todo por lo que luchó con tal de volver a ellos.
El lector: Su mirada dormida.
Aquel que vive por y para la historia, el dios más incompetente, el pilar que une a todos los elementos para darles un sentido y un propósito. Kim Dokja renuncia a su vida y a todo lo que conoce con la única finalidad de continuar presenciando la historia que se aleja de las manos de la escritora para formar su propia vida.
La escritora que escribe el epilogo por la eternidad.
Han Sooyoung, es la tercera protagonista, quien debe enfrentarse al dilema de escribir la historia que provocará la destrucción del mundo, pero al mismo tiempo, será la única salvación de un joven Kim Dokja, cerrando el circulo que se repite continuamente, donde los tres nacen en simultaneo. Gracias a ella, la historia da comienzo y se repite eternamente, puesto que su epilogo continúa hasta que logren encontrar a su compañero.
El circulo se cierra.
Han Sooyoung vuelve al pasado, donde Kim Dokja está hospitalizado por atentar contra su vida, ella, conociendo a la perfección la novela que lo mantuvo en pie, comienza a escribirla, dándole vida hasta que la consume por completo y escapa de sus manos, creando al protagonista que sin saberlo, protegerá al lector para que él pueda protegerlos a ellos en un futuro y guiarlos hacia el epílogo una vez más.
Opinión personal.
Desde su base, esta novela está muy bien desarrollada, todos sus personajes se sienten muy reales, con sus propios arcos de crecimiento. Ya a partir del primer cuarto de la obra, se nos profetiza el final de nuestros protagonistas, pero es tan sutil y bien estructurado, que las pistas solo son visibles una vez que vuelves a leer.
