La salida de la Rutina

La salida de la Rutina

La Rutina

Hoy en día seguir una rutina es algo más que necesario y hay pocos que no la tienen, y esos son los mismos que son llamados vagos o desorganizados. La misma sociedad se basa en la rutina y por culpa de esto se evita la sorpresa, porque es lo que rompe la rutina que está normalizada.

“Porque en la agenda se consigna el trabajo, pero también el ocio, el entretenimiento, el amor, los amigos. Todo metido en la grilla horaria, en la apretada y apestada cronología de los días. Sin sorpresas”(Kohan, 2026, ¡Sorpresa!).

Y aunque sepamos esto, romper la rutina no es tan fácil, podemos ser conscientes de la rutina pero eso no te hace capaz de romperla, y por más que la rompas, eso no siempre va a traer buenos resultados, porque faltaría la Sorpresa.

La Ruptura

La sorpresa es la causa de la dificultad de romper la rutina, porque no es algo planeable, justamente lo que implica una sorpresa es que no esté preparado, por lo que simplemente tiene que suceder. En este punto entra el Azar o la Casualidad, estas cosas son incontrolables por el humano, por esto las evitamos. El humano siempre busca controlar y no ser controlado, pero tanto la sorpresa como el azar son cosas que suceden sin que nosotros podamos hacer algo para cambiarlo, o al intentar cambiarlo solo traemos más situaciones azarosas. Cada día tenemos más y más control sobre las cosas, tanto físicas como etéreas, y aunque esto parezca algo bueno, y yo creo que en muchas situaciones lo es, hay muchas otras en las que es necesario vivir momentos azarosos, porque una parte de vivir es no saber qué nos depara el futuro.

El Camino del Medio

En la vida hay que tener rutinas, nuestro cerebro naturalmente crea rutinas para ahorrarnos pensar en cada paso de un proceso, desde grandes procesos como podría ser trabajar hasta el simple hecho de armar la cama cada mañana después de despertarse. Ambas cosas son rutinas que forman parte de nuestras vidas, pero al mismo tiempo estas rutinas las vuelven monótonas, nos ahorramos el pensar en cada situación pero eso nos deja casi siendo robots que no piensan solo actúan por una programación, por esto mismo la importancia de la sorpresa. La sorpresa es lo que nos salva de esa rutina del día y que nos devuelve la acción de pensar y no solo seguir pasos. Se podría decir que la sorpresa es lo que nos vuelve humanos, que piensan y que no solo siguen rutinas y acciones predeterminadas.

Conclusión

En resumen, seguir una rutina no es algo malo, justamente nos ahorramos el cansancio de pensar en cada situación que pasamos, pero al mismo tiempo es importante a veces romper un poco esa rutina para pensar y tomar decisiones por nosotros mismos, y así darnos cuenta que estamos vivos y que no somos objetos de la sociedad que no piensan ni actúan por si mismos.

Y como Kohan dice en su texto ¡Sorpresa!, “Sin sorpresa no hay chiste, ni chispa creadora, ni encuentro de los cuerpos, ni amor, ni deseo; pero tampoco hay sueños, ni posibilidad de inventar mundos.”

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